sábado, 7 de marzo de 2015

Algunas generalidades de lo Mental…

Definiciones, antecedentes y metáforas de abordaje de la psicología cognitiva.


Intente responder las siguientes preguntas a manera de un ejercicio previo:
¿Sin mirar la publicación anterior, cual fue la primera palabra de la primera oración sobre la mente? ¿Acertó en su respuesta? Si no, ¿diría que “olvido” dicha información que viene leyendo?
Cuando usted lee o escucha la frase “hace mucho tiempo…”, ¿a qué le recuerda? ¿A qué se parece?

¿Puede usted evocar la casa o el alojamiento donde pasó la mayor parte de su niñez? De ser así, ¿Cuántas ventanas había en la fachada? ¿Supo la respuesta? ¿Cómo hizo para responder? ¿Eso que usted visualiza como su casa, es una imagen, una fotografía, o qué es? ¿Qué y cómo explica su presencia?
En ese mismo recuerdo de su casa, ¿se acuerda de color de los muros? ¿A qué distancia de la calle se levantaba la casa? ¿Cuánto tiempo vivió en la casa que imaginó?
Al elaborar ese recuerdo de su casa, ¿es consciente de la época del año que evoca? ¿es una imagen de un día soleado y caluroso o nublado y lluvioso?
Por otro lado, ¿conoce usted el sabor de los huevos cocidos? Si su respuesta es afirmativa, ¿Cuántos huevos fueron necesarios que usted comiera para poder describir el sabor?

Con estas y otras preguntas es que arrancamos nuestra segunda publicación, no sin antes aclarar que ésta mismas como las reflexiones que se hacen aquí son fruto del acercamiento a algunas de la generalidades que están presentes a la hora de realizar una aproximación a la comprensión de lo mental y los procesos que allí se desenvuelven, empezado por el simple hecho de leer esta líneas, donde usted está ejecutando más de uno de dichos procesos cognitivos.

Muy a parte de las preguntas iniciales, ¿se ha preguntado alguna vez cómo es que puede percibir el dolor y la sensación de haberse pinchado el dedo índice de su mano derecha con la punta de un alfiler? ¿Cómo es que su cerebro recepciona la energía presente en un estímulo y la procesa convirtiéndola en un impulso electroquímico neuronal que se traduce en una información? “La psicología cognoscitiva se ocupa de todos los procesos por los que la información de los sentidos se transforma, reduce, elabora, guarda, recupera y utiliza.”  Así la definió en su momento (1976) Ulric Neisser en su obra clásica Cognitive Psychology. Tal definición resulta pertinente para intentar dar respuesta al anterior cuestionamiento. Una definición que encuentra su origen en el mundo informativo de los sentidos, proveniente del mundo material y que se convierte en un suceso neuronal.

Sin embargo, para un mejor entendimiento del sentido e intencionalidad de las preguntas que se propusieron abordar al inicio de esta publicación, como con la pretensión de “disminuir en tanto los niveles de inconsciencia y/o ignorancia cognitiva” a lo cuales tendemos o permanecemos como seres humanos, creemos pertinente socializar aquí 4 elementos, conceptos o ideas que consideramos básicas pero relevantes en la tarea de la comprensión de la actividad mental, y que a continuación esbozaremos sugiriendo cotejar con el ejercicio interrogativo experiencial con el que arrancamos, y que hemos tomado de los aportes de Best, J.B., Psicología Cognoscitiva. México. Thomson, 5ª Ed. 2002. 507p:

1. Si bien, el cerebro se encuentra dispuesto para la captación de información, no toda la información física resulta relevante o susceptible de ser convertida en una idea p representación mental. El cerebro realiza algunas operaciones que vale la pena nombrar y que pueden ser útiles para entender dicho proceso. La primera es “reducción”, entendida como aquella elección de información con la que el cerebro se queda en medio de esa urdimbre con la que es bombardeado y que le resulta irrelevante o insignificante. La segunda operación es la de “elaboración”. Ésta es la otra cara de la moneada y consiste -contrario al descartar datos-, en agruparlos, vincularlos. Reducción y Elaboración es lo que le permite al cerebro establecer representaciones que cooperan en la identificación, comprensión e interpretación de otras representaciones en el tiempo.

2. Si fue factible el ejercicio del cuestionario inicial, es necesario decir que existen varios planos de análisis involucrados para la comprensión de lo que el cerebro hizo en tal ejercicio: un primer plano resulta ser lo “mental”, comprendido como aquella imagen que pudo usted visualizar internamente – como la casa en la que vivió su infancia-. Una representación que es susceptible de ser comparada con la real debido a sus características y propiedades tan similares. Un segundo plano lo conforma lo “neuronal”, entendido como
aquellos hechos particulares de actividad neuronal física construidos cuando se evoca la imagen de la casa, por ejemplo; en otras palabras resulta ser la descripción de las neuronas implicadas en ese hecho, su ubicación y cantidad, los impulsos electroquímicos acaecidos, las interconexiones involucradas, las sustancias presentes. Y un tercer plano, el de lo “cognoscitivo”. Este último nivel de análisis cerebral se refiere a aquellas especificaciones abstractas de los hechos (localizar, decidir, dotar, elaborar, etc.) con las que de una u otra forma, consciente o no, su cerebro tomo decisiones, y que si bien son susceptibles de ser descritas en términos neuronales, estos vocablos describen dichos procesos de manera abstracta para ser comprendidos. En tal caso se habla de análisis cognoscitivo. Sin embargo vale la pena aclarar que si bien todo hecho cognoscitivo tiene un referente hecho neuronal, no todo los hechos cognoscitivos son a su vez mentales. De lo que si podemos estar seguros es que los tres planos son reales al ser descripciones que refieren a un mismo fenómeno aunque sean diferentes e independientes.

3. Existen clases de conocimiento: una primera clase de conocimiento es el “declarativo”, entendido como aquel que hace referencia a una información objetiva que tiende a ser estática (que no cambia) con una organización que es claramente evidente y descriptible, como los es por ejemplo un conjunto de datos
históricos aprendidos. Es el “saber qué”. Por el contrario, y como una segunda clase de conocimiento, se encuentra el “procedimental”. Éste se refiere a los conocimientos que son dinámicos (cambiantes, susceptible de ser mejorado o declinado con las experiencias), que permiten las acciones diestras, y donde su organización nos resulta difícil de organizar y de describir. Este resulta más fácil mostrarlo que explicarlo como lo puede ser aprender una destreza para hacer malabares con diversos objetos, pues hace referencia al “saber cómo”.
Una tercera clase de conocimiento en la psicología cognoscitiva es el “semántico”, que alude a aquella información general compartida por muchos individuos. Contrario al conocimiento “episódico”, que consiste en aquella información que posee cada quien desde su experiencia personal y que está ligada precisamente a un momento y tiempo específicos.

4. Finalmente, dentro de la psicología cognitiva también hay tipos de procesamiento: un procesamiento “automático – implico”, que es aquel en el que algunos procesos cognitivos comienzan y se desenvuelven sin que se les preste atención y/o el sujeto sea consciente de ello. Por otro lado se encuentran los procesamientos “controlados - explícitos”, que hacen alusión a aquellos procesos cognoscitivos deliberados que requieren atención en su inicio y/o en su ejecución y de los cuales el sujeto es consciente.

Así pues, a partir de estos cuatro elementos básicos para la comprensión del ser y que hacer de la psicología cognitiva, resulta interesante volver sobre el ejercicio primero planteado, nuestro cuestionario e intentar comprender qué elementos de los vistos hasta el momento estuvieron allí presentes en dicho ejercicio. ¿Crees que puedes hacerlo? De ser afirmativa tu respuesta, ¡has encontrado entonces una
terminología básica para denotar el conocimiento que has usado y los procesos que desarrolla tu cerebro!

En nuestra próxima publicación, abordaremos el tema de las representaciones mentales, que son  y cómo se conforman.